En México, los cambios legislativos recientes y proyectados para 2025 y 2026 impactarán significativamente en el sistema de pensiones, afectando tanto a trabajadores como a empresas. Con una reforma estructural en marcha y ajustes en requisitos, aportaciones y montos, es fundamental estar informado para planificar un retiro seguro. A continuación, se presenta un análisis detallado y actualizado de los principales aspectos que debes conocer sobre cómo estas modificaciones afectan tu pensión.
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ToggleLa reforma al sistema de pensiones en México ha impuesto un fuerte aumento en las aportaciones patronales. En 2024, estas alcanzaron el 8.5%, subirán a 9.87% en 2025 y continuarán aumentando hasta llegar al 13.875% en 2030. Esta alza representa un esfuerzo por reforzar el ahorro para el retiro y mejorar las condiciones de la pensión[1].
El número mínimo de semanas cotizadas también se ajusta gradualmente, disminuyendo de 1,250 a 1,000 semanas. Esto facilita el acceso a la pensión para más trabajadores, pero el escalonamiento anual implica que este cambio completo será visible a mediano plazo[1][5].
A partir de 2025, la edad mínima de jubilación aumentará progresivamente. Por ejemplo, para quienes tienen menos de 38 años y 3 meses de cotización, la edad se elevará a 66 años y 8 meses, superior a los 65 años tradicionales. Los trabajadores con cotización completa podrán jubilarse a los 65 años[3][4].
Existen dos regímenes principales que determinan los requisitos para pensionarse:
La Pensión Bienestar seguirá aumentando en 2026 para apoyar a la población adulta mayor. En 2025 fue de 6,200 pesos bimestrales, y se espera un incremento del 3.61% en 2026, situando el pago en aproximadamente 6,430 pesos bimestrales[2][9].
Los pensionados bajo la ley 73 del IMSS recibirán un ajuste que compense la inflación que se estima entre 3.7% y 4% para 2026. Esto busca mantener el poder adquisitivo de las pensiones y es aplicable únicamente a quienes ya están pensionados[6][7].
La Modalidad 40 permite a los trabajadores realizar aportaciones voluntarias para incrementar su pensión. En 2026, las aportaciones serán del 14.43% del salario base, con requisitos claros, entre ellos haber cotizado al menos 52 semanas en los últimos 5 años[5].
Las empresas, especialmente PYMES, sentirán el impacto del aumento en aportaciones patronales, lo que podría generar:
Especialmente en el Estado de México, la reforma al ISSEMyM busca:
Los cambios legislativos apuntan a una mayor formalización, aumento de aportaciones y ajustes en requisitos. En consecuencia:


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